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La naturaleza del silencio. Vida en la vida

El silencio es como el planeta Tierra: tiene muchas capas.

A veces se ubica en la estratosfera de nosotros mismos. Por ello nos parece ajeno, extraño, inaccesible, perteneciendo a un lugar en el espacio que nada tiene que ver con nosotros.

También el silencio es atmósfera, zona vital del aire que respiramos de manera automática, inconsciente.

Y Biosfera es también el silencio. Toca la superficie de la tierra que somos y entonces ese aire nos respira y lo respiramos en un ejercicio que nos adentra y nos profundiza.

En el adentramiento observamos las diferentes capas y sedimentos de nuestra historia personal. Las ruinas de las civilizaciones que hemos sido, por las que hemos ido pasando desde el nacimiento. Bajada a lo profundo donde también habita la zona abisal, con sus peces remordimiento y sus gigantescos calamares de desasosiego e infelicidad. Es zona oscura que se asoma al silencio y se purifica, abriéndose paso de la oscuridad hacia una tenue luz que se vislumbra una vez ultimado el gesto de perdonarnos a nosotros mismos.

Hacia esa tenue luz nos adentramos: silencio ya hecho corriente Vital en el aire que respiramos. Es el centro de la Tierra, de nosotros, zona de hierro que ejerce la fuerza del imán y hacia ella nos atrae.

Nada en la nada, Todo en la nada. Sin tiempo. Sin estar. Ser en Ser. Algo va cambiando dentro de nosotros. Empezamos a girar sobre nuestro eje en rotación perfecta. Contemplamos la vida y sus devaneos como a través de un cristal. La vida nos contempla a nosotros desde nosotros mismos, en otra dimensión.

Conocer la naturaleza del silencio es conocer nuestra propia naturaleza. La puerta que abrimos la primera vez hacia el silencio chirriaba con sus goznes oxidados y no encajaba en su quicio, estaba desquiciada. La puerta que abrimos una y otra vez hacia el silencio se lubrifica, empieza a encajar hasta que somos capaces de abrirnos y cerrarnos ante las situaciones y las personas, con comodidad, con presencia y ajenidad con un delicado “clock” que nos unifica en nosotros mismos, encaja nuestra vida en la Vida, la realidad en la Realidad, donde descubrimos que la naturaleza del silencio es la posibilidad del Asombro.

Madrid, 26 de octubre de 2015

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